Ellos o nosotros. La otredad en la literatura argentina del siglo XIX

[Lucas Valle]

Basta con que un hombre odie a otro para que el odio vaya corriendo hasta la humanidad entera.

Jean Paul Sartre

Introducción: La construcción de un enemigo

La literatura del siglo XIX, des- de los eventos revolucionarios hasta la llamada Generación del ‘80, nunca estuvo exenta de los procesos sociales que se desarrollaban a su alrededor. Y debido a esto parece ser que siempre necesitó buscar un enemigo común como tema central, como hilo conductor de estos textos, como manifestación de los ideales políticos de un autor o de un movimiento. Eran los Otros, los ajenos, los que no podían formar parte del Estado moderno, aquellos de los cua- les nuestra propia identidad nacional de- bía ser su imagen especular.

Es necesario aclarar que estos personajes no han sido construidos de igual manera a lo largo del período, sino que atravesaron distintos enfoques, movimientos literarios. Este trabajo, sin embargo, tiene el objetivo de centrarse principalmente en aquellas representaciones negativas que se han hecho acerca de los tres actores sociales más importantes del siglo XIX: el gaucho, el indio y el inmigrante.

El gaucho: De malevo a héroe nacional

Cumplida su tarea de justiciero, ahora era nadie. Mejor dicho era el otro: no tenía destino sobre la tierra y había matado a un hombre.

Jorge Luis Borges. El Fin (1944)

Cuando hablamos del gaucho la primera imagen que se nos viene a la cabeza es aquel arquetipo de hombre de campo, laborioso, noble, fiel a su tierra y representativo de lo autóctono del ser argentino. Sin embargo, también podemos recordar aquella mirada del gaucho como un vago, adicto a todo tipo de vicios, desde el alcohol al juego y como representativo de lo salvaje.
A simple vista podemos notar una dicotomía irreconciliable entre estas dos miradas; ¿cómo puede ser un gaucho, ícono del salvajismo, la figura central y emblemática de la argentinidad?

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