Victoria Juliá

[Entrevista]

Cuando empezamos a delinear la idea de la revista sabíamos que una de las secciones que más íbamos a disfrutar era la de Entrevistas. ¿Con quién comenzar para el primer número? Esa decisión fue fácil: Victoria Juliá. Si bien todavía no la habíamos tenido como profesora, ya su nombre resonaba entre nosotros como una cara conocida. Así fue como, tímidamente, nos acercamos en un recreo de su clase a proponerle justamente esto. Su respuesta fue, no solamente cálida, sino llena de la humildad que caracteriza a esta gran profesora.

Llegó el día, fue un primero de julio, y el resultado es el que sigue a continuación:

¿Cómo fue su acercamiento a la Filosofía, es decir, por qué la elige?

Todo empieza en el Colegio Nacional de Morón. En el secundario. Yo entré al colegio en una época en que las chicas terminábamos los estudios primarios en sexto grado. Eran siete años, igual que ahora, pero había un primero inferior y un primero superior. El destino de las chicas era: o el secretariado, con las academias Pitman, legendarias, que formaban en las ocupaciones auxiliares de la burocracia o, por otro lado, corte y confección, que era terminar como costurera o modista. Mis padres eran de clase media-baja y siempre tuvieron clara la idea de que sus hijos tenían que estudiar.  Los cinco hermanos pudimos hacer el secundario. En mi caso, en este colegio que les nombré, un muy buen colegio con muy buenos profesores, ahí empezó… En realidad no empezó exactamente ahí porque siempre ha habido una cierta inclinación desde chica. A mi me gusta contar una anécdota familiar: algo que me pasó con una tía muy querida… Yo de muy chica me miraba mucho en el espejo y mi duda era si lo que yo veía en el espejo era igual a lo que yo era. No le podía preguntar a mis hermanos porque iba a ser motivo de burla. Entonces le pregunté a mi tía. Ella, que era una típica muchacha porteña de los años 40 me dice: “sí, sos igual, al menos mis ojos te ven igual”. Creo que todo empezó con ese agregado que hizo mi tía. Me dejó en estado de duda, de conflicto, de inquisición… Y bueno, hasta hoy.

 

Descargar entrevista completa